Síndrome de Peter pan.

Este síndrome lo describió en los años 80 Dan Kayler. Definió el Peter Pan como hombres adultos que no han madurado. 30 años después éste modelo se ha generalizado y ya  en el S. XXI, éstos hombres si han experimentado madurez cronológica, pero muy lejos de alcanzar la madurez personal.

Este síndrome ( conjunto de síntomas) vendría dado por una compleja mezcla de necesidades contrapuestas.

Por una parte:

  • Necesidad de ser admirado y querido.
  • Dificultad para mantener relaciones estables ( significaria actuar con responsabilidad).
  • Poca capacidad de autocrítica ( probablemente no la han desarrollado).

El hombre con perfil de Peter pan, frente a lo que significaria tener responsabilidad y autocrítica, prefiere disfrutar de la irresponsabilidad de la infancia. Es un adulto-niño, un niño en un mundo de mayores. Es entonces cuando se plantea el gran problema : el adulto que renuncia a crecer para satisfacer las necesidades del niño que es. Si ha existido déficit educativo, déficit escolar y una relación permisiva, corremos el riesgo de convertirnos en un  Peter Pan.

Su estilo comportamental pasa por:

  • La poca resistencia a la frustración.
  • Escasa capacidad de autocrítica.
  • Baja capacidad para obtener/mantener relaciones simétricas con el otro sexo.

Esta constelación (de estilos)  hará el resto. No son nada recomendables como pareja, sólo quieren jugar , y jugar a la seducción (con distancia). Como infantes que son, no quieren dejar el reino de la infancia.

A nivel cronológico hay gente con la vida resuelta y evita asumir responsabilidades. No aprecian el recorrido de la vida y sólo piensan en poseer, conseguir, y tener. A nivel psicosocial, (desgraciadamente), existe un modelo consumista de la felicidad. La inmadurez alcanza cotas insospechadas,y encontramos personas con  un grado de insatisfaccción permanente  superior al de las generaciones anteriores. El hombre se encuentra descolocado delante de su  rol habitual, (la seguridad sexista era un modelo, aunque no se puede defender éticamente). La mujer es superior, el 51% de la población universitaria es femenina, obtienen mejores calificaciones, han superado su desventaja histórica.

Si Peter Pan quiere pareja tendrá que crecer. Si no crece se neurotizará. Acudirá a  la fantasia. Internet es un instrumento óptimo de  interacción personal. Supone un refugio de la realidad, una segunda vida.

Alguien se preguntará: ¿Donde hay un Peter Pan, hay una Wendy?. No siempre, pero la mayoría de mujeres se han visto afectadas en algún momento de su vida, han consentido,cuidado a su Peter Pan. Son un mal compañero de viaje: no crecen, no maduran, no asumen compromisos. También hay Wendys que desean un hombre protector a su lado, un «padre» que las proteja y guíe. En cualquiera de los dos casos, no son buenos compañeros de viaje los unos de los otros.

  • Si no aprendo de lo sucedido me convertiré en neurótico.
  • Si aprendo de lo sucedido, maduraré.

Los adultos también lo pasan bien, también saben disfrutar,  pero nada es gratis. Todo en la vida supone ( para los adultos) un esfuerzo. Ni el amor es incondicional ( como quieren algunos peter pan) ni las cosas se consiguen sin esfuerzo.Y son los retos los que nos hacen crecer. Podemos recuperar de nuestra infancia la ilusión, la sorpresa, las ganas de jugar para hacer nuestra vida adulta mas placentera y alegre.

De la infancia hay que salir, hay que evolucionar, abandonar el principio de placer ( infancia) para pasar al principio de realidad (madurez) que es el que rige la vida adulta.

¿Cómo se ayuda a un Peter pan?.

  • Tiene que querer, y luego poder.
  • Realizar una autoevaluación constructiva.
  • Tomar conciencia de su estado.

Todos tenemos un potencial de mejora, éste sindrome es un estado,  no es un rasgo de su proceso evolutivo, bien gestionado puede madurar.

  • Todos los Peter pan son inmaduros pero no a la inversa.

Los niños sobreprotegidos no entrarían aquí.

La diferencia es la autoestima. El Peter pan no ha sido amado, querido, valorado adecuadamente. Si no ha recibido amor, no puede, no sabe dar lo que no tiene.Mientras que el sobreprotegido será inmaduro y seguramente neurótico por que no aprenderá  a aceptar la realidad.

Ser maduro, es vivir, y vivir es dar la respuesta correcta a las demandas que nos hace la vida en cada momento. Responsabilizarme de mi y corresponsabilizarme del mundo que tengo.  Si aceptamos la realidad y superamos los retos creceremos. Vivir es crecer , y crecer es aprender a perder. Asumir los costes de las decisiones. Estar conectado con la persona que soy, y actúar en la vida.

Cesar Pavesse: Hay algo mas triste que envejecer y es continuar siendo un niño.

Pasqual Casalta.

psicólogo clínico.