Paternidad o maternidad y no paternidad o maternidad.

La mayoría de los adultos quieren ser padres al menos en una ocasión, y muchos de ellos lo harían una vez más. El nacimiento de un bebé marca una gran transición en la vida de los padres. Pasar de una relación íntima que involucra a dos personas, a una que involucra a una tercera- indefensa y totalmente dependiente- cambia a la gente y los matrimonios. La paternidad o maternidad es una expresión de desarrollo, ya sea que los niños sean una consecuencia biológica, adoptados o los hijos de un solo conyuge.

El tener hijos ha sido tradicionalmente visto como la realización de un matrimonio, si no su razón principal. En las sociedades preindustriales,  las familias necesitaban ser grandes: los niños ayudaban  al trabajo de la familia y, con el tiempo, cuidaban de sus envejecidos padres. Y debido a que la tasa de muerte en la infancia era mas alta de lo que es hoy en día, menos niños alcanzaban la madurez. Debido a que las razones económicas y sociales eran tan poderosas, la paternidad o maternidad- y especialmente la maternidad- tenían una única salida. Hoy en día, las razones económicas y culturales para la paternidad o maternidad han disminuido o se han invertido. En las sociedades avanzadas, el progreso tecnológico requiere menos trabajadores y la atención médica mejorada asegura la supervivencia de la mayoría de los niños.

En los paises industriales, la seguridad social y otros programas gubernamentales ayudan con atención a la vejez. Además, los niños pueden tener efectos negativos como también positivos  en el matrimonio.

Sin embargo, la mayoría de las parejas que tienen niños escogen hacerlo. Las motivaciones principales para la procreación suelen ser el deseo de una relación estrecha con otro ser humano y el deseo de tomar parte en la educación e instrucción de un niño.

Los principales factores disuasivos son los gastos asociados con los niños y las percepciones de los padres de que un niño interferirá con sus metas educativas y vocacionales.

Los colegas psicoanalíticos de profesión,  sostienen que las mujeres tienen un deseo instintivo profundo de dar a luz y criar infantes; que de este modo reemplazan a sus propias madres; y que sus bebés son un instituto del pene que nunca tendrán.

Los psicólogos del yo como Erikson definen la paternidad o maternidad desde el punto de vista de crecimiento de fuentes de destrezas y personalidad; ven la generatriz o un interés  en establecer y guiar a la generación venidera como una necesidad de desarrollo básica.

Yo pienso que, además de lo mencionado arriba, hay otros elementos comunes: la validación de la posición de adulto en la identidad social, ( muchos adultos suponen que una pareja sin hijos está incompleta). El logro de valores morales, la atención responsable a los niños contribuye  al bien general de la sociedad y, al mismo tiempo, quizá satisfaga ideales religiosos o personales.

También supone la creación de nuevos lazos sociales, la paternidad incrementa las fuentes de afecto y amor del adulto. La expansión del yo, a través del nacimiento de un hijo, los padres se vinculan con las nuevas generaciones, obteniendo cierto grado de inmortalidad.

El logro, la  competencia, la creatividad, las personas valoran la idea de que participaron en un proceso de creatividad maravillosa, produciendo una criatura bella y compleja.

Poder e influencia. Los progenitores ejercen control casi total sobre el infante, poder mayor del que antes habían experiementado.

Otra interpretación es que la paternidad o la maternidad son una parte de la naturaleza, común a todo el reino animal. Y hay todavía presiones culturales para tener hijos, con la hipótesis de que toda la gente normal los desea.

Infortunadamente, algunos padres no pueden responder a los desafíos físicos, psicológicos y financieros de la paternidad. Pueden ultrajar, descuidar, maltratar o abandonar a sus hijos, o pueden volverse física o emocionalmente enfermos. La mayoría de los padres, sin embargo, algunas veces se las arreglan con la ayuda de la familia, amigos, vecinos, libros y artículos sobre la crianza de los hijos, y opinión profesional.