Maltrato psicológico. (Publicado en La Vanguardia 27-XI-2011 y en El Litoral de Argentina).

Cuando se abusa de un niño, la herida física puede sanar pronto,pero las cicatrices psicológicas pueden permanecer siempre. Lo mismo es verdad cuando un padre regularmente «humilla» a un hijo y se aleja fríamente cuando el niño le pide afecto y atención.

Médicos, legisladores y profesionales de la salud mental están cada vez más preocupados por el maltrato psicológico, el cual ha sido ampliamente ( a veces vagamente) definido como acción ( o fracaso de actuar) que perjudica el comportamiento del niño, o su funcionamiento c0gnoscitivo, emocional o físico. Este síndrome puede incluir rechazo, aterrorizamiento, aislamiento, explotación, falta de socialización, degradación y corrupción de los niños tanto como no responder emocionalmente. El deterioro que resulta tanto emocional como mental o social puede impedir que un niño alcance a realizar todo su potencial en la vida adulta. Esto también ocurre sin abuso físico. Está relacionado con los niños que mienten, que roban, que tienen baja autoestima, desadaptación emocional, dependencia, bajo rendimiento, depresión, fracaso en prosperar, agresión, homicidio, suicidio, tanto como problemas psicológicos más tarde en la vida, y también puede tener parte en los desórdenes del aprendizaje.

Las escuelas han recorrido un largo camin0 desde que la lectura, la escritura  y la aritmética eran enseñadas al son de un garrote y con un gorro de tonto como recompensa, pero algunas escuelas todavía intentan fomentar la disciplina bajo la amenza del temor, la intimidación y la degradación.

Puede ser posible eliminar el maltrato psicológico solamente en una sociedad menos violenta que valore al niño y no subordine sus necesidades a las de sus padres o tutores.

P.Casalta. Febrero 2011.