Los otros no son yo.

Algunas personas tienen confusiones. No me refiero a cuestiones políticas ni religiosas. Me refiero al espejismo de aquellas que creen que su sensibilidad es exactamente la de los otros. Se manejan en un error de perspectiva bastante frecuente y que con facilidad acaba siendo fuente de decepciones.

En ocasiones lamentamos las reacciones de los demás. » Si yo lo trate muy bien…y aún gracias!». Es cierto que a veces podemos otorgar un trato familiar, tanto, que sean olvidados toda clase de detalles y algunas diferencias. Como si fuese de casa!. Es bastante curioso. No se ha tenido en cuenta ni la sensibilidad ni el carácter del otro. Y se ha herido el sentimiento de aquel que teóricamente nos debería estar agradecido.

Los otros no son yo. Conviene entenderlo bien. Conviene tenerlo presente, así ahorraremos resentimientos. De vez en cuando, la reflexión sobre nuestro comportamiento, nuestra postura,  nos tiene que ayudar a rectificar. Porqué no siempre lo hacemos todo bien y porqué muchas veces debemos corregir nuestra conducta e intentar mejorarla. Rectificar es de sabios. Es signo de prudencia no tropezar con la misma piedra. Porqué los otros no son yo.

 

P.Casalta Ferrer. Septiembre 2016.

 

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