Los ingredientes del amor.

Somos personas individuales. Cuando nacemos no venimos en un pack como los yogures. Somos enteramente responsables de lo que pensamos, de lo que sentimos y de cómo actuamos. Esta gran responsabilidad hace que muchas personas tengan miedo a la libertad.  Debemos esforzarnos para encontrar en nosotros mismos aquello que habitualmente tratamos de encontrar en la otra persona: seguridad, confianza, aprobación, autoestima, diversión…porque si seguimos apoyándonos en el otro para obtener lo que necesitamos, conseguimos una dependencia utilitaria del otro.

Es importante respetar al otro, su individualidad, su ritmo, su forma de hacer las cosas, sus relaciones con el entorno…el otro tiene el derecho a ser lo que quiera ser, aunque a veces sintamos el miedo a que nos abandonen. Es el derecho a la diferencia.

También la aceptación tiene mucho que ver con la autodependencia. Aceptar no significa estar de acuerdo.Querer cambiar a alguien, significa que no lo queremos verdaderamente, amamos la imagen idealizada que tenemos de él y su potencialidad, pero no su realidad presente.

La comunicación. Esencial. Agregar y conciliar posturas.Conocer y comprender al otro.

La amistad. Suele pasar desapercibida, y es la base. Sin verdadera amistad no se construye nada.

El tiempo. Para estar juntos sin hacer nada más, para atender a los detalles, para seguir alimentandonos de nosotros mismos, de nuestra intimidad creada.

 Pasqual Casalta. Enero 2012.