Los despistados.

No es infrecuente encontrar personas despistadas. Incluso hay algunas personas a quienes toleramos las distracciones benévolamente y en un tono entre la resignación y la condescendencia. Por aquello de qué haremos si es así.

La calificación de despistado, no es una cualidad de la persona. Al contrario, ha de ser inscrito en la nómina de los defectos.Porque ésta gente suele vivir absorta en su propio mundo o en una dispersión considerable. De esta manera uno no cae en los detalles, o grandes cosas, de la vida cotidiana.
La posición, a pesar que nos pidan disculpas, no deja de tener un aspecto ridículo y, en mas de una ocasión, causa prejuicios en los demás. Ciertamemte, la distracción, en tanto que falta, no deja de emanar humanidad.

El despistado tiene que procurar salir de sí mismo, poner orden en su vida, establecer prioridades, valorar los sentimientos de los otros, intentar ser puntual, afrontar la improvisación, anotar las cosas en la agenda y, evidentemente,leerlas a tiempo…éso le facilitará el ejercicio de respeto a los demás.Y ahorrará a los otros que constantemente tengan que disculparlo.Un poco de esfuerzo se verá recompensado por una aceptación mas grande y por un trabajo mas eficaz,¿no?.

P.Casalta. Febrero 16.

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