El miedo a hacer el ridículo.

Una de las aflicciones mas comunes de las personas es el miedo a hacer el ridículo. Cuando sentimos que hacemos el ridículo, nos sacude una intensa e incómoda sensación de vergüenza y nos abrumamos. Asimismo nos abruma la sensación de ser motivo de burla frente a otras personas.

El miedo a hacer el ridículo en general surge cuando nos enfrentamos a una situación inesperada, cuando somos sorprendidos, cuando nos sentimos culpables de haber actuado incorrectamente frente a los demás o cuando nos vemos forzados a actuar de una determinada manera y no nos sentimos preparados para ello. Asimismo, tememos ser ridiculizados cuando sentimos que vamos a ser evaluados o juzgados por otras personas. La incertidumbre hace que nos sintamos inseguros y que temamos fracasar o ser objeto de mofa.

Quizás una de las situaciones más comunes en las que las personas tienen miedo a hacer el ridículo es precisamente hablar en público. Según los especialistas, el mejor remedio para estas situaciones adversas e incómodas es el autodominio. El autodominio es la capacidad que tenemos para controlar  nuestros sentimientos de culpa, ansiedad y nerviosismo. Aprender a controlar nuestras sensaciones de miedo o culpa es fundamental para mantener un buen sentido de seguridad en uno mismo.Es posible controlar los nervios a través de pensamientos positovos que compensan los negativos , y no olvidar que dicho miedo en la mayoria de las ocasiones, suele ser un miedo irracional. Nada es ridículo,  excepto el miedo a serlo.

Cuando compartimos positivamente alguna experiencia embarazosa con otras personas, tendemos a describir la situación con humor.Como resultado, la ansiedad disminuye y somos capaces de relativizar lo ocurrido. Además, el acto de reirse de uno mismo provoca que nos sintamos más próximos a los demás e, incluso, cambia la visión que podamos tener de nosotros mismos, quizá nos vemos como actores de alguna obra humorística.

P. Casalta. Octubre 2o11.