¿Se supera la vergüenza?

 

Según  el escritor James Joyce:» los  errores son los umbrales de los descubrimientos». Algo así interpreto yo, como que se aprende mediante los propios errores. Reconocer que no somos perfectos no es siempre una labor fácil, ya que el ser humano tiende a evitar cualquier sensación de malestar. La imperfección y el hecho de cometer errores no son necesariamente fuentes de bienestar para nadie; a menudo producen sentimiento de culpa y frustración.

Para poder superar la sensación de vergüenza, deshonra  o humillación lo primero que debemos hacer es reconocer el sentimiento y llamarlo por su nombre. Debemos también controlar el continuo avasallamiento interno de culpabilidad, autoflagelación y castigo lleno de reproches sin compasión hacia uno mismo. También debemos compartir esta sensación de malestar con otra persona, ya que ayuda a disminuir la dinámica destructiva y maltratadora que a veces tenemos con nosotros mismos.

Al hablar con otra persona sobre nuestro sentimiento se relativiza, se toma perspectiva y surge la oportunidad de convertir los sentimientos negativos en positivos.

Bien es cierto que es necesaria una profunda introspección de uno mismo y coraje para afrontar la realidad que nosotros mismos creamos.

Animo a todos aquellos que se enfrentan a éstas situaciones y fuerza para intentar superarlas.

P. Casalta. Octubre 2011.